Porque
incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: «El que no quiera
trabajar, que tampoco coma. (2 Tesalonicenses 3:10)
A veces nos damos cuenta que
no hacemos las cosas bien por eso no agradamos al Señor, pero luego nos damos
cuenta que tenemos que comprometernos., algo muy fuerte que nos confronta y nos
hace mirarnos a nosotros mismos, pero entonces decimos “yo trabajo, este
mensaje no es para mí”, pues bien va más allá de lo que captamos, ¿Por qué?
Aunque nos está exhortando a que nos esforcemos y no seamos carga, también nos
quiere decir; que si nosotros no trabajamos y tampoco no nos esforzamos por
agradar al Señor entonces como le podemos reclamar alguna petición, o cómo
podemos esperar un crecimiento en nuestras vidas, puesto que tenemos que tener
muy claro que tenemos que pagar un precio para ganar al Señor y disfrutar de la
comida representada en; gozo, crecimiento espiritual, salud y lo más importante
que es el Pan de vida. Por eso el Señor espera más de ti, comprométete más con
el Señor y trabaja mucho para ganarlo al Él, porque eso es lo que el Señor
espera de ti.
Esforzarnos para hacer las
cosas que Dios quiere hacer en nuestras vidas siempre recompensa, Dios se
agrada de aquel que está dispuesto a moverse, de aquel que hace el esfuerzo por
agradarle a él, de aquél que es valiente y que decide tomar decisiones
radicales en su vida,
Todo lo que nosotros hacemos
requiere un esfuerzo, nunca pensamos que estar con Dios sería fácil, sabemos
que es una dura batalla a diario, sin embargo la palabra de Dios dice: Todo lo
puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:13) y sabemos que Dios se
encuentra con nosotros en toda dificultad, en cada batalla que tenemos a
diario, él se encuentra con nosotros dándonos fuerzas para avanzar, para seguir
adelante, para que podamos lograr nuestro objetivo en todo momento, el esfuerzo
que nosotros hacemos por los demás, por ayudar a las demás personas, por
formarnos como hijos de Dios, en nuestra vida siempre tendremos que esforzarnos
para lograr un objetivo, por eso debemos que crear disciplina con esfuerzo para
alcanzar nuestras metas y sueños y lo más importante de todo, los SUEÑOS de
Dios en nuestra vida.
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