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sábado, 24 de agosto de 2013

La oración de un líder


LA ORACIÓN DE UN LÍDER

Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento. (Colosenses 4:2)

Dios anda en busca de gente que él pueda usar. Anda en busca de líderes, porque nada sucede mientras no haya alguien que proporcione el liderazgo. Todo se levanta o se derrumba de acuerdo al liderazgo que exista.

La eficacia en el liderazgo público está determinada por la vida privada del líder.

Nehemías, un hombre de oración: Nehemías era un hombre de oración, su diario privado, hecho público para nosotros por medio de su libro en el Antiguo Testamento, recoge varias de sus oraciones. A través de sus conversaciones con Dios, conocemos con mayor profundidad la vida privada de este hombre tan único.

Lo que es más aún: a Dios le gustaba responder las oraciones de Nehemías.

Cuando debe de orar un líder:

Antes de hacer cualquier otra cosa, los líderes deben orar.  Cuando Nehemías escuchó el informe acerca de Jerusalén Lloró, hizo duelo, Ayunó y oró. Más aún, no oro por unos cuantos minutos solamente, ni siquiera por unas horas, sino que oró por UNOS DÍAS.

¿Has pensado alguna vez que hace que algunas personas se conviertan en líderes y otros en perdedores? La diferencia es:

LOS LÍDERES LE DAN A LA ORACIÓN LA MÁS ALTA PRIORIDAD; LOS PERDEDORES HACEN DE LA ORACIÓN SU ÚLTIMO RECURSO.

Hay personas que viven en un constante estado de agitación, activas, en continuo movimiento, orientadas hacia grandes logros y metas que se encuentran siempre ocupadas pero Nehemías decía:

Antes de hacer cualquier cosa debemos buscar un tiempo para orar.
Entonces no importa el tipo de persona que seas, estudiantes, padres, madres, esposo, esposa, el tiempo de oración es supremamente importante para que Dios guíe tus pasos como líder.

¿Por qué debe de orar un líder?

1.    Porque eso demuestra que dependo de Dios: A las personas nos gusta mucho sentirnos autosuficientes, cualquier problema que sea nos podemos enfrentar a él, pensamos que no debemos orar debido a que podemos solucionar este tipo de cosas. Jesús dijo, porque separados de mi ustedes no pueden hacer nada. (Juan15:5)
Solo por medio de una conexión perfecta con Dios podemos dar fruto en todo lo que nosotros hagamos.

2.    Porque eso nos aligera:  El liderazgo produce estrés, y el alivio se encuentra de rodillas. En la oración es donde podemos desahogarnos con Dios y librándonos de cargas que llegan a diario a nuestras vidas, solo él es el único que se hace cargo de nosotros y de nuestras propias cargas.

3.    Porque libera el poder de Dios: No hay nada que libere el poder de Dios como lo hace la oración de fe. La oración utiliza los mismos recursos de Dios, en la oración lo imposible se hace posible porque Dios actúa.

¿Cómo debe orar un líder?

Nehemías hace el molde de un como un líder debe orar a Dios.
_El basaba su petición en el carácter de Dios.
Dios anhela que nosotros lo conozcamos tal cual es y admitamos que dependemos de él. Hay tres tipos de cosas que debemos decir:
·         Eres Grande: la posición de Dios
·         Eres temible: el poder de Dios
·         Cumples tus promesas: la fidelidad de Dios
_ Confesaba el pecado que había en su vida.

Si desobedecemos a Dios en sus mandamientos debemos confesarnos delante de él y admitir que nos hemos equivocado, pidiéndole perdón a él para volver a levantarnos de su mano, la oración no debe ser egoísta y no por propia conveniencia, debeos confesar también los pecados de mi familia, mi trabajo y todas las personas que nos rodean, de esa manera tenemos presente a los demás en nuestras oraciones, porque para ser un líder debemos preocuparnos por la necesidad de nuestro prójimo.

_Reclamaba las promesas
Dios te ha dado muchas promesas cuando empezaste a caminar de su mano, a Dios nada se le olvida y el cumple lo que promete.

_Era específico:
Para obtener respuestas concretas a nuestra oración, tenemos que hacer también peticiones concretas.


Nehemías no tuvo miedo de orar para pedir éxito. Si Dios cumplió el propósito que tenía con Nehemías también lo hará contigo.

Luis Felipe Torres Tovar

Opinión sacado del libro Liderazgo con propósito - Rick Warren

domingo, 20 de enero de 2013

Antes de partir






Este es el titulo del último film protagonizado por Jack Nicholson y Morgan Freeman,
Esta película trata de dos enfermos que comparten la misma sala en un hospital, uno de ellos era “millonario” el otro era un simple mecánico,  lo único que tenían en común era la enfermedad, un cáncer Terminal.

Al descubrir que la cuenta regresiva hacia la muerte empieza a contar, ya que los médicos le daban  un año mas de vida, ambos toman la decisión de aprovechar  el tiempo restante por vivir, junto elaboran una lista de sucesos que quieren realizar ANTES DE PARTIR:
El resumen de lo que hacen es el siguiente:
-Practicar Paracaidismo
- Hacerse un tatuaje
- Viajes a:
 Las pirámides de Egipto, Muralla China, Everest y otros viajes
- reír hasta llorar
- Hacer el bien a alguien
Y otros acontecimientos necesarios  ANTES DE PARTIR…

El ver esta película, me obliga  a preguntarle:
¿Qué va a hacer ANTES DE PARTIR?
Algún día, para muchos cerca, para otros lejano, pero a todos nos tocara el turno de partir de este mundo,  y como dice el refrán: “antes de que cante el gallo”, estaremos en el tribunal de cristo para recibir cada uno lo que ha merecido en la vida presente por sus obras buenas o malas (2 Corintios 5,10)

Es probable que nuestra lista ANTES DE PARTIR, este colmada de buenas intenciones.  Muchos quizás compartirían momentos en familia, vacaciones y viajes por doquier.
Recuerdan que les comente que los “cancerosos” se dedicaron a viajar por, Egipto, China, India y otros lugares, a mi parecer se olvidaron de hacer un viaje muy importante. El viaje hacia el Calvario, el monte del Gólgota.

Nosotros también tenemos una enfermedad que es el cáncer del pecado:“Pues todos pecaron y están faltos de la gloria de Dios” (Romanos 3,23),Al tener cáncer espiritual, el viaje  que tenemos que hacer y de manera anticipada, es dirigirnos al monte del calvario, ANTES DE PARTIR, tenemos que recoger la receta medica para el “cáncer espiritual”.
A compáñeme en este viaje espiritual, emocionados dirijamos la mirada hacia la cruz, en ella se encuentra la medicina para nuestro cáncer, la cual dice así:


“Ustedes estaban muertos por sus pecados, pero Dios los hizo revivir junto a Cristo: ¡Nos perdono todas nuestras faltas! Anulo el comprobante de nuestra deuda  esos mandamientos que nos acusaban (cáncer del pecado); lo CLAVO EN LA CRUZ Y LO SUPRIMIÓ. (Colosenses 2,13-14)

Hay una frase de esta película que me impacta y es la siguiente:

A mi manera de ver, podemos quedarnos aquí esperando un milagro basado en un experimento científico o hacemos algo bueno.
Sabemos que los milagros ocurren departe de Dios y para él nada es imposible incluso aunque se trate de una enfermedad terminal como el cáncer, pero sabemos también que los milagros ocurren cuando decidimos dar un paso hacia adelante y teniendo fe en que Cristo lo logrará y lo hará, no debemos quedarnos estancados en el mismo sitio, así como aquellos dos lo hicieron, no se quedaron estancados y dieron un paso hacia adelante, sin embargo cuando demos el paso hacia adelante debemos seguir con fe en que Dios logrará sanar nuestro corazón y hará un milagro para sanar tal enfermedad o en otros casos nuestro corazón y hacer lo bueno, hacer lo bueno puede ser dando ejemplo hacia los demás, luchar por nuestros sueños, lograr hacer las cosas que siempre nos hemos propuesto y realizar grandes metas sobre nuestra vida.

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré,
y les revelaré abundancia de paz y de verdad. (Jeremías 33:6)

Dios nos da una promesa sobre sanar nuestras enfermedades pero también nos da la promesa de sanar nuestro corazón. Cuando Dios obra en nuestra vida sanando nuestro corazón es ahí donde empiezan a llegar las bendiciones de su parte sobre nuestra vida.
Debemos aprovechar este tiempo que Dios nos ha dado en la tierra y vivir conforme a su voluntad, y dando ejemplo a los demás con lo que Dios puede lograr a hacer en nosotros mismos.

Les recomiendo 100% esta película, tiene una gran enseñanza.

Luis Felipe Torres Tovar




jueves, 27 de septiembre de 2012

El pecado


Bosquejo de la lección: ¿Qué pide Dios de mi?

1. Dios pide que reconozca mi situación espiritual.
1.1. Por la desobediencia de Adán, el pecado ha pasado a todos los hombres (Rom. 5:12,  Gén. 3:1-11).

1.2. Todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa que los impulsa a ofender a Dios en pensamiento, palabra y conducta (Rom. 3:9-18).

1.3. La condición pecaminosa del hombre lo separa de la comunión con Dios (Rom. 3:23).
2. Dios pide que acepte la salvación (el nuevo nacimiento) que él me ofrece, Juan 3:1-16.
2.1. Es necesario que yo experimente un nuevo nacimiento, Juan 3:13.

2.1.1. El nuevo nacimiento es una condición para entrar al reino de Dios, Juan 3:3-5.

2.1.2. El nuevo nacimiento es una experiencia espiritual que se origina en el cielo, Juan. 3:6-14.

2.2. El nuevo nacimiento lo experimento cuando creo que Jesús es el Hijo de Dios, quien puede perdonar mis pecados, y lo confieso como mi Señor, Juan. 3:15, 16; comp. Rom. 10:9, 10.


Lección 3: ¿Qué pide Dios de mi?

Verdad Central. El pecado ha hecho separación entre Dios y los hombres, pero Jesucristo fue enviado y a través de él podemos volver a la comunión con Dios.

Análisis y comentarios

Muchas han sido las explicaciones que se han dado a la existencia de la maldad en el mundo. Desde las teorías que suponen a la sociedad como maestra malévola de los ciudadanos, hasta las explicaciones metafísicas que asocian la maldad con fuerzas espirituales ajenas al ser humano pero que lo utilizan para sus propósitos. La Biblia enseña en forma clara que la maldad tiene un solo protagonista: el hombre mismo, quien ha nacido con una naturaleza pecaminosa. Pero, al mismo tiempo, presenta la solución para el problema del pecado y la maldad: reconocer a Jesucristo como Señor y Salvador. Eso es lo que pide Dios de ti y de mi, ¿estamos dispuestos a aceptar este reto?

1. Dios pide que reconozca mi situación espiritual

1.1. Por la desobediencia de Adán, el pecado ha pasado a todos los hombres (Rom. 5:12 comp. Gén. 3:1-11). El hombre, por lo general, no siente que tiene necesidad espiritual. "Yo soy bueno", dicen algunos. "No soy tan pecador como fulano", expresan otros. La verdad es que la situación espiritual del hombre no es cuantitativa (cantidad de delitos cometidos), sino más bien cualitativa (esencia pecaminosa). En Romanos 5:12 el apóstol Pablo afirma que el pecado entró en el mundo por un hombre. ¿Cómo ocurrió esto? El acontecimiento al cual alude el apóstol es el relato de Génesis 3:1-11, donde Dios, después de crear al hombre, le da instrucciones acerca de la administración del huerto del Edén e incluye la orden deno comer del fruto del conocimiento del Bien y del Mal (Gén. 2:17). El hombre desobedeció esta orden y comió del fruto prohibido. El pecado del hombre fue haber desobedecido a Dios. A partir del acto de desobediencia de Adán (el primer hombre) todos los seres humanos hemos sido contaminados con el pecado, es decir, nacemos con una naturaleza pecaminosa (Sal. 51:5). De manera que ningún hombre puede decir que no es pecador simplemente porque no haya cometido un grave delito. Por el sólo hecho de nacer como ser humano ya es pecador. El pecado es una condición inherente en la raza humana.

1.2. Todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa que los impulsa a ofender a Dios en pensamiento, palabra, y conducta (Rom. 3:9-18). Ya hemos concluido que el hombre, debido a la desobediencia de Adán, ha sido contaminado con el pecado a tal punto que todos los seres humanos traen al mundo esta simiente pecaminosa. Esta condición de pecado se conoce como naturaleza pecaminosa. Por causa de la naturaleza pecaminosa con la cual nace, el hombre está predispuesto a buscar su "beneficio personal" sin importarle el daño que pueda causar a otros. Esto explica mucho de lo que está pasando en nuestro tiempo (robos, violaciones, manipulaciones, ofensas, violencia incontrolada, etc.) pero no se justifica de ninguna manera. Por otro lado, aunque no se da cuenta de ello, el hombre está permanentemente ofendiendo a Dios en pensamiento, palabra y acción. Con simplemente no hacer las cosas que Dios demanda (amar al enemigo, servir sacrificialmente al que lo necesite, perdonar al que nos ofende, dar al necesitado sin ningún interés, pagar todo lo que debemos, etc.) ya lo estamos desobedeciendo. Los seres humanos no sólo dejamos de hacer las cosas que Dios manda, sino que hacemos las que Dios prohibe (vengarnos del que nos hace mal, mentir, tomar cosas que no nos pertenecen, ofender al que nos maltrata, codiciar cosas que no nos pertenecen, etc.). En Romanos 3:9-18, el apóstol Pablo describe de una manera muy clara la condición del hombre que no ha conocido a Dios. Allí declara con firmeza que no hay justo ni aun uno, lo cual significa que nadie puede considerarse justo delante de Dios. No importa si una persona dice que es un buen ciudadano, paga los impuestos, tiene buenas relaciones con los demás, es buen trabajador, etc. La justicia declarada en estos versículos es la justicia según la cual un hombre pueda decirle a Dios: "Yo no te he ofendido". Y todos, por el simple hecho de nacer como seres humanos, ya somos pecadores; entendiendo por pecado todo aquello que ofende a Dios, bien sea por algo que hacemos (que Dios ha prohibido) o por algo que dejamos de hacer (que Dios ha mandado).

1.3. La condición pecaminosa del hombre lo separa de la comunión con Dios (Rom. 3:23). Cuando Dios creó al hombre estableció una perfecta comunión con él. Tal comunión se evidenciaba en la relación permanente que había entre ambos, el nivel de comunicación que existía entre los dos y el hecho de que cada uno entendía la voluntad del otro. No había enemistad ni conflicto entre ellos. Sin embargo, después que el hombre desobedeció a Dios, en el Edén, se abrió una brecha entre Dios y el hombre. Esta brecha fue la consecuencia del pecado. Dios es Santo y esto significa que él no puede tener comunión o relación con el pecado en ninguna de sus manifestaciones. El hombre se había convertido en un pecador y por esto se había roto la comunión entre ambos (Rom. 3:23). Entonces, puede hacerse la pregunta: ¿cómo quedamos en relación con Dios? La respuesta es sencilla.

1. Separados de Dios, porque somos pecadores y él es Santo.

2. Sin esperanza de llegar a Dios por nuestro propio esfuerzo, porque un pecador no puede acercarse a Dios quien es Santo.

2. Dios pide que acepte la salvación (el nuevo nacimiento) que él me ofrece (Jn. 3:1-16).

2.1. Es necesario que el hombre experimente un nuevo nacimiento (Jn. 3:1-3). La condición del hombre al nacer es la de un ser pecador. Sin embargo, es posible que usted se pregunte ¿hay esperanza para el hombre? ¿cuál es la manera de liberarse de esta condición pecaminosa? Precisamente esta parte del estudio pretende ayudarnos a responder esa inquietud. Dios no sólo quiere que reconozcamos que todos nacemos con una naturaleza pecaminosa y, por tanto, estamos separados de Dios; también quiere mostrarnos la manera de restablecer la comunión con él. Es necesario experimentar lo que la Biblia llama el nuevo nacimiento. Como ya se ha mencionado, el hombre nace con una naturaleza pecaminosa. ¡Qué bueno sería tener la posibilidad de nacer físicamente otra vez, pero con otra naturaleza que no sea pecaminosa! Esa es precisamente la oportunidad que Dios nos da; ya no se trata de nacer físicamente, sino interiormente, espiritualmente.

2.1.1. El nuevo nacimiento es una condición para entrar al reino de Dios (Jn. 3:3-5). La experiencia del nuevo nacimiento fue declarada a Nicodemo cuando éste se entrevistó con Jesús, según Juan 3:1-16. Jesús le explicó a este maestro de Israel que era necesario nacer de nuevo para poder entrar al reino de Dios. Nicodemo no entendió este concepto y tomó la expresión en un sentido literal (v. 4). Obviamente Cristo no se refería al nacimiento natural de una persona. Jesús hablaba de un nacimiento del ser interno, donde la persona experimentaría una transformación de sus pensamientos, sentimientos, palabras y conductas.

2.1.2. El nuevo nacimiento es una experiencia espiritual que se origina en el cielo (Jn. 3:6-14). Para Nicodemo fue difícil entender el concepto de nuevo nacimiento desde un punto de vista lógico y humano, vv. 4,9,11,12. Cristo mismo indicó que el nuevo nacimiento era una experiencia similar a la del viento, v. 8, el cual sabemos que existe, pero no podemos verlo ni saber de donde viene ni a donde va. Lo que quiere decir Cristo es que el nuevo nacimiento es una experiencia muy real, pero no se puede reducir a una explicación totalmente objetiva debido a su naturaleza espiritual.

2.2. El nuevo nacimiento lo experimento cuando creo que Jesús es el Hijo de Dios, quien puede perdonar mis pecados, y lo confieso como mi Señor (Jn. 3:15, 16; comp. Rom. 10:9, 10). Jesús culmina su explicación a Nicodemo indicándole cómo puede experimentarse el nuevo nacimiento. Señala Jesús que sólo cuando alguien cree en él como el Hijo de Dios y reconoce que tiene el poder suficiente para liberarlo de esa condición pecaminosa, se produce el nuevo nacimiento, vv. 14,15. Pero ¿qué significa creer en Jesucristo? Significa por lo menos estas cuatro cosas:

1. Reconocer que lo que él dice es la verdad.

2. Aceptar lo que él me ofrece (la vida eterna) como un regalo personal.

3. Obedecer sus enseñanzas, es decir, hacer las cosas que él ha mandado..

4. Permitir que él tenga el control de mi vida.

El texto clave de esta porción es Juan 3:16, donde se explica que Cristo fue enviado por su Padre para que todo aquel que crea en él no se pierda, sino que obtenga la vida eterna. Es decir, que Cristo vino para restablecer la comunión del hombre con Dios que el pecado había roto. Es importante destacar también que Dios realizó esta obra por amor y no porque viera en nosotros alguna cosa digna. Ninguno de nosotros merecíamos que Dios hiciera tal sacrifico, pero él lo hizo por puro amor (comp. Rom. 5:8). Frente a esta inmensa prueba de amor ¿qué podemos hacer? Hay dos maneras como podemos reaccionar:

1. No hacer caso de este sacrificio, dar la espalda y seguir nuestra vida como si nada ha pasado.

2. Reconocer que el amor de Dios, mostrado a través de Jesucristo, debe ser correspondido. Esto significa que debemos reconocer que Cristo es verdaderamente el Hijo de Dios y el único que puede salvarnos de la condición pecaminosa. Esta actitud de humillación delante de Dios es lo que él espera de cada ser humano. ¿Cuál es, entonces, su reacción?



Resumen de la lección 3

¿Qué pide Dios de mi?

El pecado ha hecho separación entre Dios y los hombres, pero Jesucristo fue enviado y a través de él podemos volver a la comunión con Dios.

Damos gracias a Dios que le ha permitido realizar este estudio acerca de tan grandes verdades que enseña la Biblia. Es nuestro deseo que a través de este encuentro muchas de sus interrogantes sean respondidas, pero por sobre todas las cosas, que Dios mismo satisfaga sus necesidades más profundas de comunión con él. Si tiene preguntas, hágalas con toda libertad.

El siguiente resumen le ayudará a recordar las enseñanzas básicas de este estudio. Podrá repasarlo en su casa y así mantener fresco el aprendizaje. No deje de asistir al siguiente estudio; estamos seguros que le será de mucha ayuda.

1. Dios quiere que yo reconozca mi situación ante él, la cual puede resumirse en la siguiente afirmación: El pecado me ha separado de la comunión con Dios.

2. Todos los seres humanos hemos nacido con una naturaleza pecaminosa.

3. Por el pecado, todos estamos separados de Dios.

4. Dios ha provisto la solución para que el hombre restablezca la comunión con él. La solución consistió en enviar a Jesús a morir por el hombre pecador (éste debía recibir el castigo de la muerte por causa de su naturaleza pecaminosa, pero Cristo sufrió el castigo en su lugar).

5. Dios quiere que acepte el regalo de salvación que él me ofrece a través de Jesucristo. Esto significa que debo creer que Jesús es el único que puede liberarme de la naturaleza pecaminosa y restablecer así la comunión con Dios.

Actividades:

1. Reflexione detenidamente acerca de los cinco puntos que acaba de leer en el resumen de esta lección que le hemos presentado.

2. Observe, en su vida diaria, algunas conductas que indican que el hombre lleva dentro de si una naturaleza pecaminosa que lo inclina hacia lo malo o que no lo deja hacer lo bueno. ¿Cuáles son algunas conductas que así lo indican?

3. Escriba, en sus propias palabras, lo que significa el nuevo nacimiento del cual habla la Biblia.

4. ¿Escriba lo que uno tiene que hacer para recibir o experimentar este nuevo nacimiento?

5. ¿Ha recibido usted este nuevo nacimiento? ¿Qué evidencias así lo indican?